Casi un best-seller

Una de las cosas que me aclaró un amigo acerca de las ventas es que nunca se sabe con exactitud cuántos ejemplares se han vendido. Quizás haya alguna forma de saberlo, o alguna estadística perdida que lo diga, pero en concreto, no es de interés para nadie, excepto el autor, y ese no le importa a la editorial o el Instituto del Libro. Acá la publicación trabaja en base a un plan de cupos editoriales, hay X cantidad de libros que puedes publicar, y la editorial se ajusta a eso, escoge entre las ofertas, imprime y le vende al Insituto del Libro, que a su vez lo distribuye entre las librerías. O lo deja en los almacenes como alimento para polillas, que tu libro no estén en las librerías no significa que se haya vendido el 100% de las copias impresas.
Luego de la Feria del Libro acá en la ciudad, he alcanzado a ver dos o tres ejemplares en las librerías, aún cerradas (les toma 15 días inventariar lo que sobró de la Feria y empezar a vender otra vez). No sé cuántos llegaron, pero parece que durante el evento se vendieron más de la mitad en solo un día. Teniendo en cuenta que vivo en una ciudad bastante pobre, con muy pocas personas que lean, y de esas, tal vez una décima parte lea fantasía, se puede decir que me ha ido bastante bien.
Hay algunos lugares del país a donde no ha llegado, y por supuesto, ni pensar en encontrarlo fuera de las capitales de provincia. Por lo menos no he tenido la decepción de verlo amontonado en los estantes, ventajas de una tirada pequeña: solo 3000 ejemplares.

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